El pasado fin de semana del 4 y 5 de marzo un gran número de aikidokas de la Escuela Sintagma de Valencia asistieron al curso que impartía Hector Flores sensei en la ciudad de Córdoba. Creemos que es destacable que casi 20 practicantes de un mismo dojo se vuelquen en un evento práctico organizado tan lejos de la ciudad del Turia. Vamos a ver si esta crónica ayuda a entender este hecho.
Héctor Flores sensei es un aikidoka nacido en Argentina que lleva muchos años viviendo en Japón. Le conocemos desde las primeras “Crónicas niponas”, allá por agosto del año 2002, y bajo nuestro punto de vista creemos que su AIKIDO no puede dejar indiferente a nadie. Más japonés que argentino, Héctor Flores deja bien claro que la actitud es bien importante en el tatami, que hay que dar lo mejor que uno tiene durante la práctica, que el que algo quiere algo le cuesta. En el aspecto técnico es harto complicado tratar de aproximar con palabras lo que uno siente haciéndole ukemi, y en nuestro caso hacer comentario alguno sobre su nivel… sería de cualquier modo no hacerle justicia.
Queda claro, pues, que a los compañeros valencianos nos resultaba sobradamente interesante el maestro, tanto como para preparar un éxodo de ese calibre. Además, como si fuera poco, la organización del curso corría a cargo de un grupo de compañeros aikidokas serio, los cordobeses, con los que tenemos excelente relación.
En total podemos decir que acudieron algo más de 50 practicantes de muy diversos rincones de la geografía española. Quedó patente que la asistencia no era casual, que de primera mano, o casi, todos conocían a Héctor, y por lo tanto, los asistentes sabían a lo que iban. El tatami habilitado calzó a la perfección con esta asistencia, y la infraestructura, Pabellón Vista alegre, fue muy adecuada.
En cuanto a la práctica, podríamos decir que se trabajó por encima de la técnica o del simple gesto. Es realmente difícil explicar todo ello al nivel al que practicamos, asumiendo muchas cosas básicas, y no tan básicas, como permanecer unidos y dar sensación y peso al compañero constantemente. Mucho más allá de estas cosas, el maestro desplegaba un trabajo creemos de un altísimo nivel que obligaba a emplearse a fondo. –Y pensamos que muy pocos aikidokas estuvieron a la altura– Insistió mucho el maestro en la correcta postura y en estar bien cerca de uke para poder comprometer siempre su centro desde y con nuestro centro.
Como el mismo Héctor Flores dejaba clarísimo al comenzar el seminario, “lo esencial no se puede explicar, pero sí se puede captar”, así que el curso fue esencialmente práctica. No tuvimos, pues, que pararnos a escuchar largos comentarios, indicaciones o interpretaciones; el AIKIDO es la práctica y sólo mediante las sensaciones de la práctica primero se recibe y después se llega a poder ejecutar. Así cada cual va sensibilizándose, con sus ojos y su cuerpo será capaz de ver y sentir, e irá encontrándose las cuestiones propias de su nivel, y obteniendo por la práctica también las respuestas pertinentes propias de esa experiencia.
El esfuerzo físico fue más que notable. A muchos nos cuesta recordar un seminario en el que nos cansáramos tanto. Pero ya conoceréis la idea del sacrificio gratificante; y es que siempre que hemos practicado con este maestro hemos tenido esa sensación de estar tan muertos como felices, porque sencillamente lo vivido nos ha parecido excepcional.
Excepcional y efímero, porque el curso acaba, y uno no tiene la seguridad de ser capaz de incorporar o mantener en uno mismo el AIKIDO trabajado. –Todavía más difícil transmitirlo.– Pero también sabréis de lo gratificante que es salir de un seminario con la certeza de haber visto muchísimo más camino que recorrer. Contentos de estar en la senda, pediremos a Héctor Flores sensei este verano en Tokio que ésta sea tan solo la primera de otras muchas fecundas visitas a España.
Estas son las razones por las que se moviliza casi un dojo entero desde la Valencia fallera hasta el Califato de Córdoba. Os invitamos a experimentarlo la próxima ocasión.
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Dojo Taiko Sintagma
s i n t a g m a @ a i k i d o v a l e n c i a . e s
debe de haber sido un gusto poder ir a un seminario de sensei Flores, yo por mi parte practico aikido hace 1 año y no tuve oportunidad de asistir a uno, pero pude ver su claridad tecnica mediante videos.
espero que el sensei vuelva asi puedo experimentar lo mismo que sintieron ustedes.
la verdad que ha sido un gusto.