Este año en Granada, Endo sensei más cercano y perceptivo que nunca
Un año más el seminario de Endo Sensei en Granada esperado con muchas ganas e ilusión por todos sus seguidores españoles y organizado con no menos ilusión por una parte del AIKIDO granadino. Antes de nada muchas gracias al maestro y a la organización por hacer posible año tras año este evento.
Como cada año, cuando entras en la ciudad deportiva, empiezas a ver caras conocidas, comienza el AI, abrazos, besos, risas, en definitiva el reencuentro con los amigos y compañeros de camino, amigos con los que disfrutas en cada keiko y con los que estás deseando practicar de nuevo. También cada año hay caras nuevas, gente que aún no conoces pero que a lo largo de los cinco dÃas de práctica y de convivencia acabas conociendo y apreciando. En definitiva un grupo de amigos que crece dÃa a dÃa y que se encaminan con ilusión hacia el dojo.
Comienza el curso, en el tatami unas 50 personas, un pequeño anticipo de las que llegarán al dÃa siguiente (aproximadamente 150). Aikidokas llegados desde toda AndalucÃa, Murcia, Valencia, Barcelona, Madrid, Canarias, Portugal, Alemania, Japón y desde algunos otros lugares que seguramente he olvidado mencionar. Los 600 m2 de tatami fueron casi suficientes, estuvimos un poco ajustados pero se podÃa practicar con normalidad gracias a la actitud afable y cuidadosa de todos los practicantes.
Este año hemos visto a Endo sensei no sólo más cercano y cómodo con todos nosotros, sino más libre, perceptivo y comunicativo, en ocasiones sus explicaciones “salÃan†y “entraban†del tatami hablando de la actitud, la postura, la forma de moverse, etc. de tal manera que nos enseñaba sobre el AIKIDO y sobre la vida diaria simultáneamente, extrapolando asà el AIKIDO a fuera del dojo y haciendo patente la universalidad del AIKIDO.
Endo sensei nos propone un interesantÃsimo estudio de las sensaciones, diferentes ejercicios para estudiar la relación con el compañero, una relación basada en un intercambio de ki, el compañero nos da su ki, y nosotros los aceptamos, y le damos el nuestro. Ejercicios encaminados al estudio del kimusubi, el equilibrio del compañero y el nuestro, su kimochi y el nuestro, aprendiendo a aceptar al otro más que a enfrentarse a él.
Durante la práctica el maestro ha insistido en el estudio, en ocasiones nos pedÃa que practicáramos lentamente, un ritmo de estudio para poder detectar los puntos de dificultad asà como poder sentir todo nuestro cuerpo y sentir al compañero en cada momento de la técnica. También ha hecho hincapié en que tenemos que ser y sentirnos libres durante la práctica, para ello el cuerpo ha de estar siempre relajado como el agua. Es a partir de esta relajación que el ki comienza a fluir correctamente.
En resumen podrÃa decir que este año Endo sensei ha centrado la practica especialmente en el compañero y en la relación con él en todos los aspectos, no solo en el técnico, insistiendo en la importancia del saludo, en que este ha de hacerse de manera sincera y en que esta sinceridad y agradecimiento al compañero ha de hacerse patente en nuestra manera de saludar. También ha habido un tiempo para el recuerdo, al final de cada sesión se han dedicado unos segundos a recordar a cada compañero con el que hemos practicado.
Este año por diferentes motivos no ha sido posible la “spanish party†de cada año, todos hemos sentido mucho el no poder disfrutar con el maestro esos agradables momentos. Hemos tenido comunicación, armonÃa, amistad, AIKIDO, convivencia, y un Gran Maestro que ha hecho esto posible y que también ha participado de ello con una sonrisa siempre presente.
Carlos Alberto Rabelo Rosillo.