Escapada a Murcia para asistir a un curso con Rafa Real
Permitidme narrar brevemente la salida de un pequeño grupo de valencianos a un curso interesante, el que Rafael Real ha dirigido en Alcantarilla, Murcia. Desde que nos enteramos estaba marcado como cita ineludible. La organización se la tenemos que agradecer a Pedro Hernández, instructor del dojo Tenchi, y a Pedro Serna, del dojo Kaiten, junto a los alumnos de ambos; después de todo, es el interés de todos el que hace posible la cita.
Rafael Real es un aikidoka con dilatada experiencia, de sólida “base francesa”, instructor en Córdoba, frecuente practicante en Tokio, y organizador del único curso que Héctor Flores sensei dirige en España. Con esas credenciales, y nuestra gratÃsima experiencia previa con él en Valencia, sabÃamos que éste iba a ser un seminario especial. DebÃamos estar presentes.



Hablar o describir asuntos técnicos es complejo y prácticamente inútil, pero sà podrÃa comentar algunas de las buenÃsimas sensaciones que vividas: Para empezar he de decir que la seriedad con la que Rafa Real sensei aborda la práctica y el Aikido en general hace que uno se concentre en un grado como pocos maestros exigen. Su actitud llena el tatami y te compromete desde el principio. Propone un trabajo técnico básico, pero realmente complejo por su contenido riguroso. En las ejecuciones técnicas prima el estudio a la visceralidad y rapidez, para que lleguemos a comprender realmente lo que sucede y no tengamos una falsa percepción de “acierto”. De hecho, las prácticas con Rafa Real son un bofetón de realidad (que se agradece enormemente) que te sitúa en tu lugar en la comprensión y adquisición de elementos técnicos y perceptivos clave en el Aikido. También cabrÃa destacar el hincapié que pone el maestro en el estudio de los encuentros, nunca conflictivos, haciendo frecuentemente paralelismos con la práctica de kenjutsu. Todo ello realmente interesante nos permite el estudio del Aikido en unos planos en los que pocos maestros se centran.
El clima tan comprometido logrado en el tatami ayudó a una especial relación entre todos los aikidokas en los demás contextos (pabellón, restaurante, etc.). Las dos horas de camino de escapada desde Valencia a Murcia merecieron ampliamente la pena. Gracias a maestro, organizadores, y compañeros. Por mi parte al menos, espero haya muchas ocasiones más de asistir a cursos dirigidos por Rafael Real.
—
VÃctor Gutiérrez Navarro (Dojo Sintagma)
v i c t o r @ a i k i d o v a l e n c i a . e s