Describir a un amigo siempre es difícil, pero no me excedo si digo que Rafa es un ser humano con unas cualidades tales como bondadoso, humilde, sencillo y sobrio, expresivo, alegre y con un gran corazón. Un aikidoka en lo más intimo de su ser, un buscador que sigue el Camino de la vida con ilusión y alegría, alumbrando a sus alumnos con su pedagogía sencilla y cercana y siendo riguroso cuando es necesario.
